Inicio

Iniciación Solar en la Nueva Shambala

Iniciación Solar en la Nueva Shambala de Concepción Rodríguez Arruti.

Como dice la bella canción de Violeta Parra…

“Gracias a la vida que me ha dado tanto,
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo el negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrelladoÉ”

Yo añado…

Gracias a la vida que me ha dado amigos,
Esos compañeros que nunca nos fallan,
Que cuando los llamo, siempre los encuentro,
Siempre están cercanos, aún en la distancia,
Pues sus corazones son los de un hermano.
Vivan los amigos. ¡ángeles sin alas!
Gracias, me habéis animado mucho con este libro
en el que con sencillez he puesto el corazón. Gracias por aconsejarme, asistirme y ayudarme.

La Ventana
La Ventana

Desde mi ventana veo a Dios
cuando sale el sol cada mañana.
Cuando el azul del mar juega con mil gamas.
Cuando el cielo salpica de rosa el horizonte.
Cuando la luna sale por la noche y se refleja
¡ancha raya plateada que apunta a mi ventana!

Y … cuando al alba, veo mi lucero.

¡Gracias Padre por prestarme esta ventana!

En el equinoccio del veintiuno de septiembre del año dos mil doce tuvimos el privilegio de asistir en Wiñaymarka (la zona boliviana del lago Titicaca), al “Concilio de la entrega de la Posta”, que es el nombre con el que denominan los Maestros al acto de hacernos responsables de nuestra vida y de los cambios en nuestro planeta.

En mil novecientos ochenta y cuatro, Soromez, un Maestro de la Gran Hermandad Blanca, le indicó a Luis Fernando Mostajo, un conocido contactado, que creara en ese lugar un centro de iniciación solar, puesto que el lago Titicaca alberga en estos momentos a la mítica ciudad de Shambala.

En este volumen os hago partícipes de las peripecias de nuestro viaje por tierras bolivianas y de la información y las vivencias acontecidas durante el “concilio de la entrega de la Posta”.